Compartir

El protocolo que se anunció el año pasado para regular el uso de celulares en los penales de la provincia sigue sin implementarse. Aunque el director general del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), Hugo Cecchini, afirmó que el objetivo es ponerlo en marcha en el corto plazo. Explicó que primero se reunirá con el procurador general de la provincia, Jorge Crespo, que adelantó su interés en aportar correcciones al proyecto.

Cecchini dijo que se entrevistó a finales de diciembre pasado con Crespo para exponer el protocolo que proponen y que el procurador se comprometió a trabajar en algunas modificaciones cuando se reanude la actividad judicial tras la feria de enero.

El director del SPP dijo que un colaborador directo de Crespo le adelantó que propondrán cambios que se informarán cuando se reúnan el mes próximo.

Cecchini dijo que la idea es que el celular no lo maneje más el interno, sino el personal penitenciario, con el registro correspondiente de cada aparato. Proponen establecer horarios, de dos horas, para las comunicaciones de los detenidos.

El tema del uso de celulares por parte de los internos de los penales de la provincia es un asunto delicado. “Hemos tenido varios allanamientos de celdas en algunos penales en el marco de investigaciones de hechos delictivos”, indicó Cecchini. Recordó que algunas de esas causas están vinculadas, por ejemplo, con intentos de secuestros extorsivos virtuales, fugas y amenazas.

Dijo que no pudieron avanzar con la implementación del protocolo el año pasado porque “no tuvimos respuesta de la Procuración” cuando pidieron una opinión sobre la iniciativa. Silvia Baquero Lazcano estaba entonces al frente del organismo. “No prosperó con la agilidad que nosotros pretendíamos”, admitió el funcionario provincial. “Crespo se mostró interesado en aplicarlo”, destacó.

Cecchini explicó que el uso de celulares entre los internos de los penales de la provincia no es un tema nuevo. Es una práctica que tiene varios años. Puntualizó que hay celulares declarados autorizados por las autoridades penitenciarias a partir de una evaluación del comportamiento del interno. Pero no hay un protocolo establecido. Se maneja de acuerdo al criterio del personal penitenciario del área interna. Aseguró que los aparatos no declarados son secuestrados en las requisas de las celdas.

Recordó que los internos tienen derecho a la comunicación con sus familiares. Un defensor oficial confirmó que ese derecho les asiste a las personas privadas de su libertad. El problema es que los teléfonos fijos instalados en las unidades penitenciarias están fuera de servicio desde hace años y las compañías telefónicas no los quieren reparar porque algunos internos los rompen. Por eso, Cecchini dijo que el protocolo permitiría regular el uso de los celulares.

Leer mas

Comentarios

comentarios