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Finalmente los rumores se hicieron realidad y tras una excelente temporada Daniel Opazo pegará el gran salto, ese que cualquiera que alguna vez haya pateado una pelota soñó: llegar a un club de Primera División.

La perseverancia, muchas horas de trabajo y muchos sacrificios le dieron rédito al Monito que hoy firmará contrato con Newell’s.

Horas antes de poner el gancho con la Lepra y mientras estaba en Retiro esperando por el colectivo que lo acerque a Rosario, Opazo habló con “Río Negro”.

“Todo se dio muy rápido, es algo increíble. Todavía no lo puedo creer. De un día para otro, mi representante me llamó y me dijo estaba ésta posibilidad. Por suerte todo se terminó de cerrar ayer (sábado) y hoy (domingo) ya estoy viajando”, contó Opazo.

El Monito arribó ayer a la ciudad santafesina pasadas las ocho de la noche y hoy vivirá uno de los días más importantes en su corta carrera: le harán la revisión médica y luego firmará contrato por tres años con el Rojinegro.

“Todavía no tuve la suerte de hablar con el entrenador, espero que una vez que ponga un pie en Rosario tenga la chance”, aclaró.

La posibilidad de llegar a Primera fue inesperada para él, aún así asegura que está preparado: “la verdad es que estoy sorprendido por saltar de manera directa sin pasar por el Nacional B. Estoy con ganas de empezar a entrenar y ponerme a la altura de un equipo grande para un puesto”.

En cuanto a las expectativas con las que llega a Newell’s, el Monito aseguró que: “voy con la intención de crecer en todos los sentidos. No vengo a pasear, eso lo tengo muy claro”.

Ambicioso, Daniel sabe que está lejos de alcanzar su techo futbolístico. “Estoy feliz pero con calma, todavía no logré nada. Pase a un club grande pero no mucho más. No me quedó con eso, voy por más”, aseguró.

Opazo explotó en Cipo de un momento para otro. Paso de prácticamente no ser tenido en cuenta a ser titular indiscutido del equipo de Homann.

Algo cambió en el Monito. “Hace un tiempo hubo un clic en mi cabeza que me hizo cambiar el estilo de vida para enfocarme de lleno en el fútbol. A partir de ese momento empecé a acostarme a las 11:30 como muy tarde. Iba una hora antes a entrenar , eso me permitió crecer mucho”, explicó.

Consultado sobre qué fue lo que lo hizo modificar su hábitos, fue tajante: “no quería jugar más la Liga Confluencia, entonces me preparé para demostrar que yo podía jugar y se me dio”.

Por último, no se olvidó de quién le dio la posibilidad. “A Homann siempre le voy a estar agradecido por haber confiado en mi”, finalizó.


Fuente: Últimas Noticias – Río Negro

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