Compartir


Aunque extensas áreas de Siria se han estabilizado, dando la impresión de que la guerra está acabando, la violencia ha explotado en otras zonas con renovada ferocidad, provocando la muerte o heridas a cientos de personas en una nueva e impredecible escalada.
Estados Unidos, Israel y Turquía han profundizado su participación en el conflicto en busca de proteger sus intereses, como evitar un retorno del EI, contrarrestar la influencia de Rusia, Irán y el grupo libanés Hezbollah, aliados de Damasco, o impedir la creación de alguna entidad autónoma kurda como la existente en el vecino Irak.
"El conflicto está extendiéndose más allá de las fronteras sirias, en más de una dirección", dijo hoy ante el Consejo de Seguridad, el máximo órgano de la ONU, el enviado de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, que avisó del creciente peligro para la "estabilidad regional".
En la misma sesión, Estados Unidos y Francia, entre otros miembros del Consejo de Seguridad, insistieron también en esos riesgos y llamaron a tomar medidas para evitar una confrontación regional o incluso mundial.
Leer mas

Comentarios

comentarios