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El Central alienta el uso de plataformas digitales con bitcoin

 

La mayoría de los mortales todavía no logra entender qué es un bitcoin. La buena noticia es que ahora es mucho más fácil comprarlos que comprender de qué se trata esta moneda virtual, cuyo atractivo principal para la mayoría es la evolución del precio: pasó de USD 700 a los USD 2700, aunque ayer se pinchó la burbuja y cayó hasta los USD 1.800.

El bitcoin ya pasó por varias etapas y tiene fanáticos como detractores. Pero lo concreto es que cada vez más países la aceptan como moneda de curso legal, como sucedió hace pocos días en Japón. Y la mayoría acepta que se utilice para transacciones, como pasa en la Argentina. El propio Banco Central aclaró el año pasado que no tiene objeciones al uso de esta “criptomoneda”.

Pero vamos por partes. Antes de explicar cómo se puede atesorar bitcoins, vale la pena intentar una explicación lo más llana posible para entender el producto, un verdadero fenómeno global. Su principal atractivo es que la emisión está absolutamente controlada y no depende de ningún banco central. De esta forma, no corre el peligro que sí tienen el peso, el dólar, el euro o cualquier otra moneda: la expansión descontrolada por parte de una autoridad monetaria.

Es muy fácil actualmente comprar bitcoin y ya hay bancos trabajando para ofrecerlo como opción a sus clientes. Podrían debitar desde su cuenta a través de home banking.

En el caso del bitcoin, ya se sabe desde el día de su nacimiento que habrá 21 millones de unidades, un algoritmo las irá creando hasta el año 2040.  Por lo tanto, la cantidad existente es un número limitado, que nunca puede crecer hasta el infinito, ni por decisión política. Toda esta verdadera ingeniería financiera se monta en una plataforma absolutamente inviolable que resultó ser lo más valioso del producto: se llama “blockchain” y ya hay expertos argentinos vendiendo esta tecnología en países como Dubai para los más diversos usos.

Volviendo al tema de la compra, resulta extremadamente sencillo atesorar bitcoin y apostar a que será la moneda del futuro. Aunque todavía presenta altísima volatilidad, en los últimos años su tendencia fue ascendente. Y aún en los momentos de mayores dudas retomó el sendero alcista. Una aclaración: además de poder atesorarlo, es posible luego utilizar un bitcoin para comprar casi cualquier cosa. Y es divisible casi hasta el infinito, ya que admite nueve decimales. Es posible ser dueño –por ejemplo- de 3.455559 bitcoin.

Ahorrar en bitcoin, o almacenarlos, también resulta muy seguro. Se puede recurrir a una compañía internacional, pero también guardar la firma digital en el hogar, con un pequeño aparato.

Desde que se levantó el cepo cambiario y por lo tanto se eliminar las restricciones al movimiento de capitales es posible comprarlos. Y hay compañías que se han creado para facilitar el proceso.

Una de ellas es Bitex, una de las pioneras en la Argentina. Para eso primero hay que abrir una cuenta, dándose de alta por mail. Luego simplemente hay que adherir al servicio una cuenta bancaria local, se debita el monto y se paga con una transferencia en pesos argentinos. No es más complicado, por ejemplo, que comprar Letes o Lebac. Una vez que el monto transferido impacta en la cuenta abierta, desde allí se procede a la compra del bitcoin.

Para la habilitación del servicio sólo hace falta enviar imagen del DNI, escanear una factura o algún servicio a nombre del titular y presentar algún comprobante de ingreso, como monotributo o último recibo de sueldo.

Apenas impacte la transferencia, se procederá a realizar la operación y le serán transferidos Bitcoin a la cuenta abierta a ese efecto.

Los bancos no se quieren quedar atrás de estas nuevas tecnologías. Una entidad local está a punto de cerrar un acuerdo para que sus clientes estén en condiciones a través del home banking de debitar desde sus propias cuentas y habilitar la compra de bitcoin. Será posible verificar en todo momento las tenencias sin recurrir a compañías específicas del sector, aunque ellas serán las intermediarias en la transacción. El Central deberá dar el visto bueno final, pero ya dejó trascender que alienta este tipo de operatorias.

Un aspecto particular es dónde queda custodiada la moneda, es decir cómo hace el inversor para saber en todo momento cuál es su tenencia y poder valuarla. Una opción es dejarla en la propia empresa que efectuó la compra. Pero además hay operadores internacionales que se especializan en este negocio. El más conocido se llama Xapo.

“Combinamos la conveniencia de un monedero bitcoin cotidiano con la seguridad de una bóveda de almacenamiento fuera de línea”, explican en la compañía que opera desde Palo Alto, San Francisco, donde se encuentra la mayoría de las grandes tecnológicas.

Pero también es posible mantener esa tenencia custodiada en casa. Esto es posible por un moderno aparatito denominado Tresor, donde se almacena la firma digital del bitcoin de tu propiedad.

El ahorro en bitcoin se parece más a poseer oro que hacer un plazo fijo, ya que no se reciben intereses. Además, el inversor pagará en Argentina tendrá que pagar bienes personales y también Ganancias en caso de venderlo a un valor más elevado, por lo que no tiene las exenciones de las cuentas bancarias locales ni la de los bonos.

Si la decisión es después de un tiempo gastarlos es muy fácil. Hay varias empresas que permiten hacerlo a través de una billetera electrónica, es decir utilizando directamente el celular. La más conocida es Ripio, que ya recibió varias rondas de capitalización de inversores extranjeros.

La novedad es que quien utiliza la plataformad de Ripio no se entera que está operación con bitcoin. Simplemente carga la billetera virtual desde una empresa de cobranza extrabancaria (Pago Fácil o Rapipago, por ejemplo) o con un débito de la cuenta bancaria. Una vez que el dinero está acreditado es posible comprar desde allí aplicando bitcoin. Es, por ejemplo, cada vez más popular entre adolescentes, que no poseen tarjeta de crédito y quieren comprar un videojuego on line. Pueden hacerlo fácilmente a través de este sistema. También hay compañías internacionales que se instalaron en la Argentina para facilitar pagos, como el caso de Bitpay, que llegó al país en 2014.

 

 

 

 

 

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