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Golpe comando a una estación de servicio en el centro de Tartagal

A 50 metros del primer destacamento policial ubicado a la entrada de Tartagal sobre la ruta 34 y en menos de un minuto, dos delincuentes fuertemente armados a bordo de una motocicleta, se alzaron con un botín de 1 millón y medio de pesos de la estación de servicios Refinor, ubicada en la entrada sur de Tartagal.

El rápido accionar de los delincuentes que en menos de un minuto, según lo registraron las cámaras de seguridad de la estación de servicios ubicada entre ruta 34 y avenida Andriano, se alzaron con el botín habla a las claras del profesionalismo delictual de los sujetos.

El hecho se produjo además a plena luz del día, antes de las 13, un horario muy similar al asalto en perjuicio de la sucursal local de La Rotonda Lácteos, hecho delictivo que nunca fue resuelto. Al igual que en ese asalto que se registró semanas atrás, los delincuentes abordaron a los empleados en momentos en que se aprestaban a reunir el dinero para realizar el depósito bancario, un par de minutos antes de salir a una sucursal en el centro.

La operación

Según lo registran las cámaras de la estación de servicio, a las 12.45, dos sujetos a bordo de una motocicleta 150 cilindradas -ambos con cascos y de camperas de lluvia de color azul- ingresaron a la playa de estacionamiento y se dirigieron directamente a la oficina del lugar. Dentro de la pequeña oficina -ubicada en los laterales de la playa y al lado de los sanitarios y otras dependencias- dos empleados se encontraban ordenando los fajos de billetes para partir hacia una sucursal bancaria. Uno de los sujetos descendió de la motocicleta, ingresó a la oficina con un arma de grueso calibre con la que apuntó a la cabeza de ambos empleados.

En las imágenes se ve cuando ambos trabajadores levantan las manos y el sujeto toma una caja que había en el lugar donde guardó todo el dinero, mientras con la otra mano se guía apuntando a los dos empleados. Antes de salir con el dinero tomó un teléfono móvil que pertenecía a uno de los trabajadores, lo introdujo en la caja para abordar casi inmediatamente la motocicleta que lo esperaba con el otro sujeto con el casco colocado.

Cuando los empleados se vieron a salvo pidieron ayuda a sus compañeros que se encontraban despachando combustible y dieron aviso al sistema de emergencias 911. Pero hasta que eso sucedió los dos delincuentes literalmente ya habían desaparecido.

Horas más tarde los investigadores de la Brigada de Investigaciones de Tartagal pudieron localizar el teléfono celular del trabajador, que había sido arrojado en una vereda del barrio San Isidro, ubicado a unas seis cuadras del lugar del asalto.

Por la zona donde se localizó el artefacto móvil se supone que los delincuentes tomaron en dirección a la Ciudad Judicial y luego huyeron por la ruta nacional 34, pero se desconoce si en sentido norte o sur porque al parecer las cámaras del edificio judicial no registran el movimiento. Desde ese momento nada se sabe de los dos delincuentes a pesar de que la Brigada de Investigaciones se abocó en forma inmediata al esclarecimiento del hecho. Todo hace suponer que los delincuentes en este tipo de asaltos tienen datos certeros del movimiento que hacen los comercios y locales, la hora en que realizan los depósitos bancarios, el lugar donde ordenan los fajos y toda la inteligencia bien aceitada para ir sobre seguro y sin mayores riesgos.

Detalles

A la hora que se producía el asalto el flamante jefe de la Unidad Regional Nº 4 recién asumido en el cargo Marcelo Armella se encontraba en un estudio radial respondiendo la inquietud de los vecinos, quienes le expresaban su permanente preocupación por la inseguridad.

Los dos millonarios asaltos registrados en La Rotonda Lácteos y en la estación de servicios Refinor, coinciden en el horario, la cantidad de delincuentes involucrados y el modus operandi. Se cree que se trata de la misma banda.

El profesionalismo y la frialdad de los sujetos quedó evidenciado porque a menos de 40 metros de la estación de servicios se encuentra ubicado el control policial del ingreso a la ciudad. “Si el personal advertía el hecho hubiera tenido que reaccionar disparando sus armas y podría haber tenido consecuencias imprevisibles”, dijo una fuente oficial.

En Jujuy, 1,5 millones 

Delincuentes fuertemente armados interceptaron en la mañana del martes a un distribuidor de una empresa de gaseosas, en momentos en que salía de su domicilio ubicado en barrio Albornoz y en tan solo un minuto le robaron una suma aproximada a un millón y medio de pesos, para darse inmediatamente a la fuga.

El vecino de barrio Albornoz que trabaja como distribuidor de la conocida empresa de gaseosas Coca Cola, identificado por la policía como Juan H. (30), salía de su casa para dirigirse al banco, llevando el dinero de la recaudación para efectuar el depósito.

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