Centro de Informes

“Hermano, estamos hasta las bolas”: la pelea de los 8 rugbiers detenidos al enterarse de la liberación de sus amigos

Lunes, tres de la tarde. Dos efectivos del penal de Dolores ingresaron a la celda en la que permanecían detenidos hasta entonces los diez imputados por el homicidio de Fernándo Báez Sosa. El juez de Garantías, David Mancinelli, acababa de convalidar el requerimiento de la fiscal, quien solicitó ese mismo día el cese de la prisión preventiva de Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino “por falta de pruebas”. Ambos siguen imputados e investigados, pero regresaron de inmediato a Zárate con sus padres. La reacción del resto del grupo y la pelea que alertó al Servicio Penitenciario Bonaerense.

Milanesi y Guarino fueron notificados de su excarcelación dentro de la celda junto al resto de sus compañeros. Se les ordenó que juntaran todas sus cosas y tuvieron sólo cinco minutos para hacerlo”, confiaron a BigBang fuentes del penal. “Guarino se puso a llorar y lloró hasta minutos antes de abandonar la cárcel junto a su abogado. Casi ni hablaron con los otros que se quedaban. No tuvieron tiempo. Se pusieron a juntar todas sus cosas y se fueron”, sumaron.

Leé también | Las exigencias de los rugbiers para presentarse ante el juez de la causa que investiga el homicidio de Fernando

Cuando la puerta volvió a cerrarse, los otros ocho imputados quedaron estupefactos. “Hermano, estamos hasta las bolas”, fue la frase que Ayrton Viollaz le espetó a Máximo Thomsen, sindicado como uno de los coautores del homicidio y el líder del grupo. Por ese entonces, los medios corrían a Milanesi y Guarino, quienes abandonaban el penal tras 24 días de detención en la camioneta de uno de sus dos abogados, Hugo Tomei.

“Yo te dije que esto iba a pasar”, resistió Viollaz y encendió la mecha. En ese momento, el grupo volvió a fracturarse. Hasta ahora, quienes se habían mostrado críticos con respecto a la “defensa en bloque” habían sido Milanesi, Guarino y Blas Cinalli, el único del grupo crítico que permanece detenido. El bando que hasta ahora se venía imponiendo era el encabezado por Thomsen, Ciro Pertossi -también sindicado como “coautor del homicidio”; su hermano menor, Luciano -quien fue ubicado por testigos en el momento del homicidio y es sindicado como el arengador del ‘roce’ dentro del boliche Le Brique-; y Lucas Pertossi, primo de ambos.

Leé también | ADN en las uñas de Fernando: la pericia por la que uno de los rugbiers podría volver a la cárcel

La liberación de Milanesi y Guarino no hizo más que caldear el clima. “Empezaron a pelearse, se revolearon colchones y se escupían”, advierten. La pelea fue tal que dos efectivos tuvieron que ingresar a la celda para calmarlos. “No hizo falta decir mucho, entendieron rápido que si trascendía algo así sólo se complicaban ellos”, suman. En efecto, el primero en marcarles la importancia de su conducta fue su abogado, en la primera visita luego del traslado de la comisaría de Pinamar.

“La visita del abogado fue clave y no tuvo que ver sólo con la causa. Hay discrepancias internas, se están peleando. Muchos de ellos, los que menos participación tuvieron en el homicidio, están planteando que quieren abrirse. La convivencia no está siendo pacífica, el grupo definitivamente se quebró”, confiaron en ese momento a BigBang desde el entorno de los imputados.

Seguinos y Contactanos

Tus comentarios son fudamentales, intentamos permanentemente mejorar tu experiencia en el sitio.