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Increíble pero real: ¿Por qué algunas personas no pueden ni ver el nuevo iPhone?

El anuncio de la llegada de las tres nuevas ediciones del nuevo teléfono de Apple –el iPhone 11, Pro y Pro Max- entusiasmó a un numeroso grupo de personas. Pero si bien algunos no pueden esperar para tener entre sus manos el nuevo dispositivo de la manzanita, que saldrá a la venta este 20 de septiembre, hay otros –en cambio- que no lo pueden ni ver.

¿La razón? Las versiones Pro y Pro Max traen consigo el nuevo chip A13 Bionic, tres cámaras (Wide Camera, Ultra Wide y Telephoto), una pantalla OLED y son capaces de grabar en calidad 4K. Sin ir más lejos, son esas tres cámaras – de forma circular- ubicadas en la parte trasera del dispositivo las que les genera a un determinado grupo de personas cierto rechazo o temor al nuevo iPhone.

Según los expertos, aquellos que tienen un miedo intenso e irracional al nuevo diseño del smartphone padecen una extraña fobia: tripofobia. Es el miedo o repulsión que genera mirar figuras geométricas muy juntas, especialmente hoyos y rectángulos muy pequeños.

“Tuve muy mala tripofobia durante años y ver fotos del nuevo iPhone 11 en toda mi línea de tiempo me dan ganas de prender fuego todo”, escribió la usuaria EmHarriss a sus más de 17 mil seguidores en Twitter.

Fueron muchos los usuarios en las redes sociales que criticaron la presentación del nuevo dispositivo de Apple y sufrieron los “daños colaterales” de su nuevo diseño. Entre otros ejemplos, la tripofobia puede ser motivada por las burbujas del café, un panal o una flor de loto.

Hasta el momento hay pocos estudios sobre este tipo de patología. Los investigadores, Arnold Wilkins y Geoff Cole, de la Universidad de Essex, sostuvieron que la repulsión a esas formas y patrones podría tratarse de un mecanismo de defensa. Según explicaron, animales potencialmente mortales, como algunas arañas, serpientes y escorpiones tienen marcas similares.

La aversión es una adaptación evolutiva que tienen que ver con la preservación individual, aunque no se puede diagnosticar clínicamente y se conoce también como fobia al patrón repetitivo. “Cualquier cosa puede inducir tripofobia, siempre que tenga este patrón. Podría ser cualquier cosa, desde chocolate aireado o incluso las luces de un vehículo”, señaló Geoff Cole.

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