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Moneda de 1 Peso Patacón de Oro de 1881. Nunca fue de circulación, por tratarse de una pieza única (Adrián Escandar)

En un pueblo de la provincia de Santa Fe, un hombre de 74 años contaba con la colección más importante de monedas de Argentina. Piezas únicas e invaluables que responden al deseo y la incansable curiosidad de un intelectual de la numismática, término con el que se conoce al estudio y coleccionismo de monedas propios de un país. Su nombre es Héctor Carlos Janson, un experto en este asunto. Días atrás, decidió donar 2802 monedas de oro, plata y cobre al Museo del Banco Central de la República Argentina, el resultado de su constante trabajo durante más de 50 años de sistematización.

Para Mabel Esteve, directora del Museo del Banco Central, "la importancia de su donación es enorme porque él guardó absolutamente todo lo que se emitió desde 1813 hasta ahora. Algo que no hizo el Estado Nacional ni Provincial, por diferentes motivos: anarquía, guerras civiles, etcétera. Recién en 1906 se empiezan a guardar las emisiones para las futuras generaciones".

Medalla del Príncipe Felipe. Fue otro de los pretendientes al Trono del Reino de la Araucanía y Patagonia (Adrián Escandar)

Pero, ¿por qué tal decisión altruista? "Su temor es que a su fallecimiento sus herederos no quisieran seguir con la colección y todo se desperdiciara", comenta Esteve. Como un niño que emprende la divertida tarea de completar un álbum de figuritas pero que ve que, con el tiempo, esa práctica va tomando tintes profesionales y eruditos, Janson reflexionó sobre su trabajo de más de 50 años. ¿Qué mejor que hacer de su titánica colección un aporte a la cultura de nuestro país?

Según trascendidos, la colección donada costaría tres millones de dólares. Ante la consulta de Infobae, Janson se mostró molesto y prefirió no hablar de dinero, pese a que (paradójicamente) lo que donó fue dinero. Porque su gesto tiene que ver -así lo ve él- con apostar a enriquecer el patrimonio cultural de nuestro país, pero también como un ejemplo para todos los que se dedican a este arte, milenario y fascinante.

Busto de Rosas, reverso. Moneda de 1842 de La Rioja (Adrián Escandar)

El devenir de la historia de la humanidad hizo que los hombres abandonaran el precario trueque para establecer un mecanismo que facilitara sus intercambios comerciales. A partir de la moneda no sólo nace una técnica novedosa, sino que en ella comienzan a retratarse los momentos culturales de una época. Es difícil precisar un origen pero podría decirse que todo comenzó en Lidia (hoy Turquía), un pueblo de Asia Menor, entre los años 680 y 560 a. C. Rápidamente la práctica se extendió por el mundo y cada cultura acuñaba sus metales con sellos y marcas que graficaban a sus dinastías, reinos y tradiciones. En Argentina, la historia comienza con las primeras monedas patrias de 1813 fabricadas en Potosí por orden de la Asamblea General Constituyente.

Moneda de pretensión, de plata, cuya acuñación fue ordenada por el aventurero francés Oréllie Antoine de Tounens, quien se había autoproclamado Rey de la Araucanía y Patagonia en 1874. (Adrián Escandar)

El arte de la numismática tiene sus adeptos. "En estos momentos en el mercado argentino hay diez mil coleccionistas", comenta Esteve. Claro, para estos especialistas la tarea nunca es fácil, sobre todo en un país como la Argentina: "En el siglo XIX nuestro país era una anarquía, cada provincia tenía su Constitución, y a la vez eso es muy rico. Recién en 1881 logramos tener una emisión única de monedas. En ese momento los cuños los hacían a mano. Cada cuño es una obra de arte. Janson guardó cada diseño diferente, y se da cuenta en qué varió."

En 2011, ya había realizado un gran aporte: donó al museo numismático del Banco de Córdoba un ensayo en peltre del 8 Soles del 1815. Hasta ese momento había uno solo, pero estaba muy deteriorado. "Janson ha viajado al exterior para repatriar monedas. Iba a subastas internacionales y adquiría piezas argentinas, y muchas veces eran piezas únicas. Hay muchos coleccionistas… japoneses, ingleses, estadounidenses que coleccionan nuestras piezas. Cuando no compra el Estado estas salen al exterior y se venden en las subastas", explica Esteve y continúa: "Ahora, gracias a su ayuda, podemos hacer un catálogo de toda la edición argentina".

Moneda con el cerro Famatina. Como característica distintiva los fusiles tienen bayoneta. Como característica distintiva tiene fusiles de avancarga con bayoneta (Adrián Escandar)

Janson consiguió hasta las figuritas más difíciles. El medio argentino de 1881, por ejemplo, que sólo se hicieron nueve; y la valiosa moneda patria de dos escudos de oro, acuñada en 1813 y de la que se conocen sólo dos ejemplares. Según la Directora del Museo del Banco Central, sólo la primera de estas puede valer 150 mil dólares. Contenta por el logro, confiesa con euforia: "¡La verdad es que se juntaron los astros! Yo sabía lo que valía la colección, con lo cual yo tenía que defenderla ante el Directorio del Banco. Finalmente logramos cambiar el nombre del Museo por esta colección. Cambiar el nombre como parte de agradecimiento a semejante donación".

Hasta hace unos días, se llamaba Doctor José Evaristo Uriburu hijo, en honor al primer Vicepresidente del Banco Central. Ahora, su denominación es Museo Histórico Numismático Héctor Carlos Janson. "No sólo es un coleccionista sino que también es el intelectual más importante en la materia", dice Esteve. ¡Merecido reconocimiento, entonces!

Este ensayo es una pieza de oro que fue acuñada en 1881 por el ingeniero Eduardo Castilla, director de la entonces recién inaugurada Casa de Moneda, cuya sede se encontraba en Defensa y México de la ciudad de Buenos Aires (Adrián Escandar)

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