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El auto donde ocurrió el crimen y el posterior suicidio

Una vida marcada por la violencia y la delincuencia terminó de una manera trágica, pero también se llevó consigo la vida de una mujer inocente. Un hombre mendocino con un historial de violencia doméstica, asesinó a su novia y luego se suicidó con tal de evitar su regreso a la cárcel, donde estaba amenazado de muerte.

El sábado por la tarde, Daniel Sandro Gómez (41 años) se encontró con su pareja, Nélida Rosa González Azcurra (36) en la puerta de su domicilio, en el distrito de San Martín, Mendoza.

La mujer nunca entró a la casa. Ni siquiera llegó a salir del auto en el que llegó al lugar. Gómez la esperó en la puerta y ambos empezaron a charlar con la ventanilla del auto de por medio. Según comentaron testigos, la discusión empezó a subir de tono hasta que el hombre sacó un arma, asesinó a la mujer de un tiro en la cabeza y luego se suicidó, con un disparo en la sien.

De acuerdo a los medios locales, la mujer había presentado tres denuncias en el último mes contra Gómez por violencia de género. De hecho, la última fue radicada pocas horas antes del desenlace fatal.

El hombre tenía una orden de restricción perimetral en su contra, por lo que les resultó extraño a los investigadores que la mujer haya sido la que se acercó a la casa de su atacante en la misma jornada que realizó la denuncia.

En principio, parecía tratarse de un caso más de un femicidio en el país, pero al introducirse en la historia del atacante, pudo revelarse un trasfondo de violencia doméstica y delincuencia constante a lo largo de la vida de Sandro Gómez, como era conocido en la jerga policial.

La pareja tuvo dos etapas de convivencia. Ya en esa primera relación, la mujer había denunciado a Gómez por violencia doméstica y la Justicia había ordenado la exclusión del hogar.

Luego, la vida del hombre quedó marcada por la delincuencia y por un paso por prisión. Gómez estuvo un año y medio en la cárcel al acumular tres causas por encubrimiento de un robo, por abuso sexual simple y por la venta de autopartes de vehículos robados.

Durante su paso por la cárcel, Gómez acumuló varios enemigos y hasta llegó a ser amenazado de muerte, por lo que, una vez en libertad, su retorno a la prisión parecía no ser una opción loable.

Sin embargo, el hombre reanudó el contacto con González Azcurra y asumió el riesgo de transgredir la orden de restricción en su contra. Ninguno de los dos hizo las gestiones para dar por baja tales medidas judiciales.

Así, el hombre se arriesgó a tener que regresar a la cárcel ante el primer nuevo inconveniente con su novia. Y los problemas no tardaron en llegar.
A finales de abril se reaundaron las peleas y reapareció el maltrato.

Entonces, esos hechos sumados a las nuevas denuncias de la mujer provocaron que el retorno de Gómez a la prisión se hiciera inminente.

Por eso, los especialistas de la investigación estiman que el atacante, con tal de no regresar a la prisión, eligió matar a su pareja de años y luego quitarse la vida.

“Tenían una relación muy compleja, podría calificarse de enfermiza. Posiblemente haya habido entre ellos un juego de amenazas y extorsiones mutuo”, dijo una fuente cercana al caso al diario Uno.

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