Compartir

El nuevo año tuvo un comienzo auspicioso para buena parte de la producción ganadera regional, con la resolución del SENASA que declara a la Patagonia libre de Brucella melitensis, uno de los tipos de bacterias que producen la brucelosis, mayormente en ovinos y caprinos. Esto se traduce en un mejoramiento del estatus sanitario y una ventaja comparativa de la región, en el país y el mundo. Según el organismo de control, implica “ventajas comerciales en cuanto a la exportación de animales en pie y productos derivados de las majadas de ovejas y cabras que en su mayoría pertenecen a la producción familiar”.

El aporte del INTA Bariloche resultó fundamental para arribar a esta situación. A través del Grupo de Sanidad Animal de esa Unidad, hace más de treinta años se efectúan análisis y muestreos en Neuquén, Río Negro y Chubut y se atienden casos sospechosos de Brucelosis. Paralelamente se relevan diferentes áreas de la región con ensayos de diagnóstico de última tecnología a nivel mundial, que permiten detectar el ADN de la Brucella en muestras biológicas, analizar anticuerpos en sangre y realizar un diagnóstico exacto de la enfermedad. Como complemento se ofrecen capacitaciones a veterinarios privados y oficiales de otros organismos en las provincias mencionadas.

El Dr. Carlos Robles (INTA Bariloche), quien representa a la institución en la Comisión Nacional de Pequeños Rumiantes del SENASA, dio cuenta del impacto de esta medida. “Significa que en la Patagonia tenemos un estatus diferencial respecto al resto del país, al no tener esta bacteria. Esto genera un reconocimiento de la región a nivel nacional e internacional, como ya ocurre con el estatus de libre de fiebre aftosa”.

El investigador del INTA remarcó que “la ausencia de abortos en cabras, principal signo de la enfermedad, sumado a relevamientos de sangre en animales con resultados negativos realizados desde el laboratorio del INTA y del SENASA” fueron datos que marcaron el camino para lograr el estatus actual.

Además, detalló que son tres los beneficios que obtiene el productor rural con esta medida: “Por un lado el beneficio de no tener los efectos negativos de la enfermedad en los hatos, en segundo lugar la ventaja de no tener que ‘sangrar’ los reproductores caprinos y ovinos cada vez que se quiera hacer un movimiento de hacienda fuera del campo y, por último, la posible apertura de mercados externos o preferenciales para la venta de reproductores y material genético”.

El profesional destacó también que “estamos frente a un hecho importante que se suma a la declaración de la Patagonia como libre de fiebre aftosa y anemia infecciosa equina, a la declaración de la Isla de Tierra del Fuego como libre de brucelosis bovina y de Chubut como libre de sarna ovina”. No obstante, “en nuestra región todavía está muy difundida otra bacteria denominada Brucella ovis, que afecta exclusivamente al ganado lanar en casi el 70% de los establecimientos ovejeros, por lo cual en los distintos organismos seguimos trabajando para lograr su control”, manifestó Robles.

Desde el SENASA se informó que se continuará realizando la vigilancia epidemiológica en ovinos y caprinos, con muestreos serológicos anuales o bianuales en cabras adultas en campos y en frigoríficos con faena de ovinos y/o caprinos para verificar la ausencia de la Brucella melitensis. Para ello el INTA seguirá asesorando a los productores de la región y aportando nuevos conocimientos y tecnologías para mantener el status de libre.

Leer mas

Comentarios

comentarios