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“Lo voy a esperar”: cómo fue la pelea dentro del boliche y la amenaza que complica a los rugbiers

De manera paralela a las ruedas de reconocimiento en la que los investigadores buscan que testigos reconozcan a los rugbiers que participaron del asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, la reconstrucción a través de testimonios también juega un papel central.

Así, Infobae tuvo acceso a las declaraciones y confeccionó un esquema de los momentos previos al ataque, cuya raíz fue un conflicto que comenzó a las 3.30 de la mañana, durante el show que el trapero Neo Pistea ofrecía en el boliche Le Brique. 

Al parecer, Fernando golpeó accidentalmente a uno de los rugbiers -identificado por amigos de la víctima como alguien “de aproximadamente 1,85, delgado, de cabello castaño liso, rapado, medianamente largo” durante un pogo. 

El mismo testigo luego declaró ver “a dos chicos alterados” que buscaban pelear con Báez Sosa y sus acompañantes. “Intento calmar y recibo golpes de puño y piñas. Les digo ‘Che, no nos sirve pelear, nos van a echar a todos’. Uno me dice ‘el problema no es con vos, es con tu amigo, me voy a quedar esperando'”. 

Confusión y dolor

Como el grupo de amigos se separó dentro del boliche, ninguno de los que declaró hasta ahora sabe por qué el personal de seguridad del local retiró a Fernando del lugar. “Los barman suelen usar un puntero laser para marcarle a los de seguridad quiénes se están peleando. Tal vez uno de los barman quiso señalar a otro chico”, aventuró uno de ellos en su declaración. 

Los compañeros de Fernando que quedaron adentro del boliche se enteraron de que estaba inconsciente en la calle a través de mensajes que recibieron en un grupo de WhatsApp que tenían en común. 

“Cuando salgo veo a los chicos afuera del boliche, llorando, una médica haciendo RCP a Fernando, dos médicas más y una ambulancia que llegó a los minutos”, relató uno de los jóvenes. “Les pregunte qué había pasado y nadie me decía nada. Estaban shockeados y lloraban”.

Otro de los amigos de Fernando refirió haber recibido golpes por la espalda, por lo cual huyó del lugar y advirtió al resto de sus compañeros sobre la agresión. “Les avisé a los chicos por WhatsApp: ‘che, nos están pegando'”. 

Testigo clave

Los investigadores consideran como clave el testimonio de un joven identificado como “T.”, el amigo de la víctima que también fue golpeado por el mismo grupo de rugbiers, quien relató que al salir del boliche se encontró con Báez Sosa y otros dos amigos luego de que fueran expulsados del boliche. 

“Estábamos hablando cuando aparecen por detrás un grupo de sujetos, le pegaron golpes de puño a Fernando, lo empujaron y lo tiraron al piso. Yo traté de defenderlo, me empujaron al piso, me caigo, me pegan patadas por todo el cuerpo, principalmente en la cabeza, creo que al menos eran tres personas los que me pegaron a mí. Cuando logro levantarme veo a algunos amigos golpeados, a Fernando ensangrentado, con la cara golpeada e inconsciente. Uno de los flacos dice ‘A ver si volvés a pegar, negro de mierda’. Supongo que se refería a Fernando”, contó. 

Tanto este testimonio como el de otro de los amigos de la víctima -quienes señalaron además que Báez Sosa se fue a comprar un helado luego de que lo echaron del boliche- apunta a un hecho central que los investigadores subrayan: ninguno de ellos buscó enfrentarse con los rugbiers. 

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