Compartir

La primera ministra Theresa May decidió arrancar el año con una concesión a los partidarios del Brexit “duro”: la creación del puesto del ministro para el “no acuerdo” con la Unión Europea (UE). El puesto recayó en el hasta ahora número dos del Departamento el Brexit, Steve Baker, encargado de examinar los efectos de una posible ruptura con Bruselas en los próximos meses.

Durante los primeros meses de la negociación, May repitió insistentemente la letanía de “un no acuerdo es mejor que un mal acuerdo”. La insistencia renovada en el “no deal” ha creado un relativo malestar en Bruselas y amenaza con romper el tono conciliador de las últimas semanas que propició el acuerdo final de la primera fase de la negociación en diciembre.

El nuevo Ejecutivo deberá definir rápidamente su posición de cara a las negociaciones con Bruselas sobre el Brexit, que se reanudarán en enero para lo relativo al periodo de transición; y en marzo para abordar la futura relación comercial entre Reino Unido y la UE. El acuerdo alcanzado con los 27 socios comunitarios sobre la primera fase de las negociaciones reforzó a May, quien dispone ahora de una legitimidad renovada, algo indispensable ante la ardua tarea que le espera.

El Reino Unido y la UE llegaron a un compromiso sobre la factura de divorcio (estimada inicialmente en torno a 45.000 millones de euros), el futuro de la frontera en Irlanda del Norte y los derechos de los inmigrantes europeos y los expatriados británicos.

May decidió también nombrar como su ‘mano derecha’ a David Lidington, ex ministro para Europa con David Cameron y partidario en su día de la permanencia. Lidington, de 60 años, será el nuevo primer secretario de Estado (equivalente a viceprimer ministro) en sustitución de Damian Green, que dimitió en diciembre por el escándalo del porno en Westminster.

La batalla interna dentro del Gobierno entra en cualquier caso en una nueva fase tras los cambios anunciados ayer por May, que afectarán a una cuarta parte de su gabinete e incluirá también concesiones a los partidarios del Brexit “duro”.

Después de pensarlo varias veces, May decidió mantener aparentemente en sus puestos a los cuatro pilares de su Gobierno. Boris Johnson seguirá pues como titular el Foreign Office y David Davis continuará como ministro para salida de la UE. En el otro lado de balanza, auspiciando el viraje hacia el Brexit “blando·, Philip Hamond se mantiene como secretario del Tesoro y Amber Rudd como secretaria de Interior.

Leer mas

Comentarios

comentarios