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Gabriela Vázquez junto a la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti

Eduardo Freiler estaba al borde del juicio político pero consiguió un apoyo clave que puso su situación, por el momento, en suspenso. Quien votó en contra de su acusación fue Jorge Candis, representante del sector académico en el Consejo de la Magistratura. Pero uno de los sostenes más fuertes del magistrado, acusado por mal desempeño porque entre 2012 y 2016 tuvo un saldo negativo de 15.992.389,83 de pesos que no puede justificar entre sus ingresos y sus egresos, es Gabriela Vázquez, jueza kirchnerista a quien la propia Cristina Kirchner la nombraba como su “generala”. Había otra persona a quien la ex presidente denominaba de igual forma dentro de la Justicia: Alejandra Gils Carbó.

Vázquez fue electa en 2014 por la ley Celeste para integrar el Consejo de la Magistratura. No tardó en transformarse en una aliada, inesperada, del anterior gobierno.

Apenas ingresó al Consejo, la juez del fuero laboral Gabriela Vázquez se votó a si misma para elegirse como presidenta del órgano encargado de seleccionar a los jueces y promover sus destituciones. También la acompañaron Eduardo “Wado” De Pedro y Héctor Recalde, los senadores oficialistas Pablo González y Ruperto Godoy, el entonces secretario de Justicia Julián Alvarez, y el académico Jorge Candis, quien le impide al Gobierno avanzar con el juicio político contra el camarista Eduardo Freiler.

Su primera decisión como presidenta del Consejo fue el desplazamiento del administrador del Poder Judicial, Germán Krieger, cercano al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti. En su lugar puso a Claudio Cholakian, emparentado con Justicia Legítima. 

Muy temprano generó resistencia interna. Su colega Leónidas Moldes, consejero en ese entonces, difundió un comunicado apenas asumió la presidencia en el que la acusó de haber incurrido en maniobras “totalitaristas” y “ajenas a las prácticas democráticas”. Siguió adelante.

Aunque fue elegida por una agrupación que decía no ser kirchnerista ni parte de “Justicia Legítima”, Vázquez acompañó a los K en cuestiones clave con la polémica ley de jueces subrogantes o la sanción al juez federal Claudio Bonadio luego de haber allanado Hotesur.

Tampoco dudó en sumarse a la embestida contra el juez de la Corte Suprema Carlos Fayt. “No está en condiciones óptimas para atender su función”, dijo en ese momento.

Ahora Vázquez se convierte en una pieza clave para impedir el juicio política contra el camarista Eduardo Freiler, al que no le cierran los números por ningún lado. “Cabe concluir que las erogaciones y la evolución patrimonial del magistrado no se encuentran justificadas bajo ninguna hipótesis”, sostiene el dictamen acusatorio. Y aclara que el patrimonio del camarista arroja un saldo negativo total de $15.992.389,83.

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