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En la provincia de Buenos Aires, y pese a los deseos de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, se suman señales de que no habría lista única del peronismo de cara a las PASO. El espacio que lidera el ex ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, presentó ayer los avales que respaldan su candidatura a senador, y confirmó así que competirá en las primarias dentro del Partido Justicialista. La única posibilidad de que haya lista única sería “que ellos no se presenten”, dijo el jefe de campaña del ex ministro.

Desde hace semanas, Randazzo construyó un extraño blindaje: sus intenciones sólo son reveladas por sus voceros, o por videos en los que aparece, difundidos por gente de su espacio. El encargado de anunciar la presentación de los avales fue Alberto Fernández, su jefe de campaña y candidato porteño a diputado . La ley que reglamenta las PASO obliga a que las candidaturas a senadores y diputados estén avaladas por un número mínimo de afiliados a la agrupación. Fernández, junto a las cajas que los contenían, afirmó que tienen más de 30.000 avales que respaldan la “candidatura a senador” de Randazzo.

“Los que proponen es hacer una lista única, que no es la unidad, sino que es un acuerdo dirigencial. Lo que nosotros creemos es que lo mejor es que sean los ciudadanos quienes elijan quién representa mejor el espacio opositor. Estamos por la unidad, sólo que no queremos que se logre en un acuerdo entre dirigentes”, dijo su jefe de campaña al descartar esa posibilidad, y sentenció: la única forma de que haya lista única es “que ellos no se presenten y la ‘única lista’ del PJ sea la nuestra”. De todos modos, desde el peronismo K insisten con el tema de la unidad e intentan convencer al ex ministro.

En Buenos Aires parece dirimirse el peso del cristinismo en el peronismo. La ex presidente reapareció la última semana en una entrevista otorgada al canal C5N, propiedad del empresario amigo Cristóbal López. Aunque las encuestas la respaldan frente a un hipotético duelo con Randazzo, volvió a dar señales de que no competiría en una interna. “Yo no voy a pelear con nadie”, y “¿cómo voy a hablar mal de alguien que fue ocho años ministro mío”, dijo CFK.

El espacio del peronismo kirchnerista aún no termina de delimitar sus fronteras. Está vivo el recuerdo del faltazo de unos treinta intendentes al encuentro convocado por el PJ y La Cámpora, por la presencia del dirigente ultra k, Luis D’Elía, y de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella, y el ex vicepresidente Amado Boudou. A dos meses para las PASO, la expresidente no define su candidatura, ni quien podría ser su representante.


Fuente: Nacionales – Diario Rio Negro

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