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El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), Diego Padrón, alertó hoy que las protestas por falta de alimentos en el país podrían generar una convulsión social “muy fuerte”.

Al instalar la conferencia nacional de obispos, Padrón pidió respeto a la propiedad privada, al referirse a los saqueos e intentos de saqueos de los últimos días, que dejaron comercios arrasados en varias regiones.

“En los últimos días, las protestas contra el Gobierno por la falta de comida, de medicinas y de combustibles están las tres de alguna manera conectadas y son un aviso, un alerta, un llamado a que tengamos en cuenta que puede saltarse una convulsión social muy fuerte y el llamado que hacemos es que los venezolanos respetemos la propiedad ajena y los principios de la persona humana”, dijo Padrón.

Los saqueos se han registrado en los últimos días en varias regiones del país, dejando comercios destruidos. La tensión continuó después que el Gobierno ordenara a unas 26 cadenas de supermercados bajar los precios de algunos productos de consumo a los niveles de mediados de diciembre pasado, en medio de una inflación galopante.

Padrón instaló la conferencia con un discurso leído ante los obispos que se aprestan a escoger a la nueva directiva de la CEV, un organismo que ha sido crítico con el Gobierno bolivariano con sus manifiestos.

El presidente de la CEV mencionó la crítica situación económica del país, agudizada por la hiperinflación y el desabastecimiento de alimentos y medicinas.

“(Estas) son unas de las navidades más tristes de la reciente historia de Venezuela. Es verdad que no traemos tristeza porque cada uno de nosotros la dejó en su mesa de noche, pero en las visitas en las comunidades vemos la angustia y el clamor de la gente por pan y remedios. Traemos fe y esperanza en el poder salvador de Dios, palabra de consuelo y proyecto de solidaridad para nuestro pueblo”, expuso.

Padrón se refirió también al diálogo que sostiene el Gobierno con la oposición en República Dominicana para buscar salidas a la crisis, que tendrá una cita el 11 y 12 de enero en Santo Domingo.

El prelado dijo que el pueblo no tiene confianza “ni en los actores ni en la claridad de los objetivos ni en las consistencias sobre todo el proceso”.

“El diálogo es válido y necesario y se justifica en la medida en que contribuya a cambiar la calamitosa situación actual. No obstante, este proceso no tiene el voto del pueblo, porque el pueblo no tiene confianza ni en los actores ni en la consistencia de los resultados”, recalcó.

Sin embargo, expresó su deseo de que las conversaciones lleguen a un acuerdo “creíble”.

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