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Un día en un boxes de Fórmula 1: el detallista sistema para trabajar con cada piloto

(Prensa Renault)

Parece un laboratorio de la NASA. Impecable. Un culto a la prolijidad. Un dogma de la perfección. Todo en base a un sistema que se respeta a rajatabla. Se trata del trabajo en el box de un equipo de Fórmula 1 donde sus integrantes no dejan ningún detalle librado al azar. Infobae pudo comprobarlo en la escudería Renault F1 Team este viernes en la primera tanda en entrenamientos libres, en la previa del Gran Premio de Brasil que se corre el domingo y será la penúltima fecha de la temporada.

La escuadra francesa es una de las más tradicionales de la categoría. Se inició hace 42 años y fueron los primeros en ganar con un motor turbo, de la mano de Jean-Pierre Jabouille en Francia, en 1979. Como equipo propio pelearon títulos (fueron campeones proveyendo motores a Williams y Benetton) hasta que en 2005 y 2006 vivieron sus temporadas de gloria con el bicampeonato del español Fernando Alonso y sus coronaciones también en el Campeonato de Constructores. Hoy la casa gala no pelea por la punta, pero tienen una gran estructura ya que representa a una fábrica y es una de las cuatro proveedoras de impulsores en la Máxima junto a Honda, Mercedes y Ferrari. La escuadra del Rombo apuesta por volver a pelear adelante en 2021 cuando se cambie el reglamento técnico de los autos, llegue la paridad esperada y con ello mejores carreras.

En el Autódromo José Carlos Pace de Interlagos las escuderías ocupan dos boxes. Uno es para la atención de los autos y donde también tienen las herramientas. En el otro guardan repuestos como trompas, cubre motores, alerones, gomas (26 en total para el fin de semana) y demás elementos. Las tareas arrancan a las 7:00 de la mañana con una limpieza y allí se puede ver a una persona con una lustradora limpiando el piso. A las 8:00 llega la mayoría del personal que empieza atender los dos coches. Se escucha un poco de música (pop en este caso) para hacer más llevadero el trabajo. Tal cual lo acordado con Clarisse Hoffmann, una representante de prensa de la escuadra francesa, a las 11:00 se permitió el acceso para ver el desempeño del equipo.

Con la tanda que dura una hora y media, se inicia la actividad del fin de semana en la que se suelen probar variantes en los autos y empezar a buscar una óptima puesta a punto. El equipo Renault tiene un total de 90 personas, pero a cada carrera viajan unas 30. En el box se ven seis mecánicos y tres ingenieros por cada auto. En tanto que los pilotos tiene un asistente cada uno. El resto de los integrantes son asistentes generales que se encargan de que no falte ni falle nada. Todos tienen la radio para estar en comunicación y saber qué transmiten los corredores cuando están en la pista.

El equipo Renault tiene un total de 90 personas, pero a cada carrera viajan unas 30
El equipo Renault tiene un total de 90 personas, pero a cada carrera viajan unas 30

La estructura del box se divide con un sector para cada auto y en el medio se ubican nueve pantallas, cinco para la telemetría y adquisición de datos, y cuatro para la actividad. En ése lugar se ubican los ingenieros. En tanto que el resto puede seguir la actividad mediante otros ocho monitores que hay en las paredes: cuatro que destacan cómo van sus pilotos en el clasificador y compara el rendimiento con el resto, un par que analiza el estado de la pista y otros dos con la televisación oficial. En la parte trasera hay un sector para invitados VIP donde una asistente explica cómo es la labor del equipo.

El cronómetro empieza a correr y la actividad no cesa en el box. La lluvia constante obliga a analizar bien el compuesto exacto de gomas para emplear. Recién a los 17 minutos el primero de los dos corredores en salir a pista fue el alemán Nico Hülkenberg, que en 2020 será reemplazado por el francés Esteban Ocon. Luego fue el turno del australiano Daniel Ricciardo, que es la referencia de la escudería francesa. Ambos dan una vuelta e ingresan a pista a cambiar por un compuesto más blando para piso mojado.

Daniel Ricciardo es la referencia de la escudería francesa (Prensa Renault)
Daniel Ricciardo es la referencia de la escudería francesa (Prensa Renault)

Salen de boxes y la actividad sigue. Luego de cinco giros para ambos se produce la segunda entrada. Se refrigeran los neumáticos, el motor y las gomas. Los ingenieros les preguntan a los pilotos sus sensaciones sobre el auto para hacer los cambios necesarios. La lluvia da un respiro, aunque los técnicos deciden que tanto Ricciardo como Hülkenberg se bajen para efectuar más trabajos sobre los coches.

Ricciardo informa que la pista estaba empezando a secarse y que se había formado una huella en el asfalto. Algo común en San Pablo luego de cada precipitación donde suele elevarse la temperatura y más en esta época del año. Tomaron la opinión del australiano y se reemplazaron las gomas poniendo dos juegos para piso seco.

Los autos mostraron un buen rendimiento. Hülkenberg pudo efectuar tres rondas más y Ricciardo otras dos. Éste hizo otro cambio de neumáticos y se ubicó séptimo en las posiciones generales, detrás de su compañero de equipo. Para una pista con poca adherencia, en una primera tanda del fin de semana, no estuvo mal. Vuelven a entrar en los boxes y ambos pilotos se bajan de los coches. Arrancan las tareas para poder corregir todo de cara a la última salida.

Mientras tanto Ricciardo se muestra sonriente junto a su asistente al que le da sus sensaciones de cómo se rindió el auto. En tanto que Hülkenberg hace lo propio con el suyo y a ese diálogo se suma el director del equipo, Cyril Abiteboul.

La intimidad del boxes (Prensa Renault)
La intimidad del boxes (Prensa Renault)

Los mecánicos no dejan de trabajar en los autos mientras que los ingenieros ultiman detalles en las cargas aerodinámicas, sean los deflectores (pequeños aditamentos) y los alerones delanteros y traseros. También se hacen retoques en las suspensiones traseras y se vuelven a cambiar las gomas. Faltan ocho minutos y deciden que solo Ricciardo complete la sesión. Ponen las mantas térmicas para que los nuevos neumáticos no estén tan fríos y así se logre una mejor adherencia en la pista. Hasta que el despiste del tailandés Alexander Albon obliga a que ingrese el vehículo de rescate para retirar su Red Bull. Con ello se dio por terminada la tanda y Daniel se quedó con las ganas. Pero a las dos horas y media tuvo revancha con la segunda sesión de ensayos libres.

A todo esto los mecánicos no parecen haber transpirado ni ensuciado. Como si el glamour de la Máxima también les hubiese llegado a ellos. Claro que no es así. Cuando cae el sol y los pilotos estén descansando en el hotel, el trabajo sigue en el box de Renault y en las otras nueve escuderías. El repaso general en los autos lleva a que la actividad no se detenga. Es la búsqueda de la perfección constante. Es esta F-1 súper profesional cuyos boxes no solo se parecen a un laboratorio de la NASA. Ya son de otro planeta.

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