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Hace años que Bariloche perdió la “reserva fría” de las dos usinas térmicas gracias a que el ente regulador cedió ante la cooperativa CEB. Y en cuestión de semanas o días se quedará sin ningún tipo de respaldo frente a la contingencia de que la única línea de abastecimiento falle o su capacidad de transporte quede superada por la demanda. So Energy, la empresa que tiene montada una central térmica modular al lado de la estación transformadora, dejó de recibir la tarifa que hacía viable la operación y ahora espera la autorización de Nación para irse con los equipos a otra parte.

El fin de semana que viene, precisamente, el abastecimiento desde Alicura quedará interrumpido por tareas de mantenimiento. En So Energy esperan que sea requerida por el sistema su puesta en marcha para atender servicios esenciales de la ciudad, pero si estos equipos se van de Bariloche no habrá suministro alternativo en lo sucesivo.

La Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) distribuye la electricidad que desde mediados de los 80 llega de Alicura a través de una línea de 132 kilovoltios (kV) que construyó la provincia y opera Edersa. En su tarifa estuvo reconocido el mantenimiento de dos centrales a gas (luego a gasoil) para generar en isla cuando el tendido se interrumpe, pero hace tres años el ente regulador EPRE le quitó la obligación de tener esos equipos listos.

Inyección

Los generadores de So Energy (suman una potencia de 22 megavatios, MW) fueron instalados como parte del programa Generación Distribuida, que perseguía el fin de apuntalar la inyección de energía en puntos críticos del país.

El año pasado, el contrato con esta empresa terminó y ahora su remuneración es como la de cualquier otro productor de electricidad. Edgardo Bruscaglia, director de Desarrollo de Negocios de la empresa, advirtió que sin un precio promocional, es imposible continuar la operación en Bariloche, donde hay una dotación fija de 10 personas que deben mantenerse aunque pase varios meses sin generar un solo kilovatio.

Bruscaglia explicó que, cuando se cayó el contrato, en noviembre del año pasado, le pidieron a la secretaría de Energía la desconexión de la central, pero hasta ahora no tienen respuesta.

Es una situación que se generó en otras zonas del país donde el programa Generación Distribuida tenía equipos instalados que se transformaron en esenciales. Bruscaglia reveló que So Energy, en los sitios donde atraviesa esta misma circunstancia, logró que los gobiernos provinciales o las generadoras se hicieran cargo de la diferencia de remuneración.

La CEB viene advirtiendo sobre el peligro de la salida de So Energy de Bariloche (ver aparte), pero no propuso cargar el costo a su presupuesto sino que pidió una asistencia del Estado, especialmente porque la construcción de una segunda línea de abastecimiento, que sería la solución para la ciudad, está atrasada y aunque se activara rápidamente, no llegaría para cubrir el pico de demanda de la temporada de invierno.

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