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Sensaciones agridulces quedaron tanto en Centro Español como en Deportivo Viedma luego de las derrotas que ambos sufrieron, ante Estudiantes de Olavarría y Platense respectivamente, en el primer partido de las semifinales de la Conferencia Sur de la Liga Argentina.

Obvio, a nadie le gusta perder y más en instancias tan decisivas como los playoffs. Pero a pesar de la caída, ambos equipos demostraron que van a pelear hasta donde sea necesario para mantener viva su ilusión.

Esta noche desde las 21, el Torito y el Depo tendrán la oportunidad de revalidar todo lo bueno hecho en el primer juego y mejorar en detalles para intentar robar la localía.

En Olavarría, con Diego Rougier, Roberto Smith y Cristian Alfaro como jueces, los dirigidos por el Boty Santángelo deberán dar otra muestra de carácter, tal y como lo vienen haciendo en los playoffs.

La gran incógnita para el choque de hoy pasa por saber cuanta nafta le queda en el tanque a un Centro que viene de tener mucho desgaste tanto físico como emocional.

En el primer juego de la serie, Español sacó pecho y vendió cara la derrota. Levantó una desventaja de 20 puntos en contra y llegó a pasar al frente en el último cuarto. Lamentablemente no lo pudo cerrar. Cayó 84-81, pero aún así demostró mucha valentía y le envío un mensaje a su rival: “nunca hay que dar por muerto al Torito”.

A todo el cansancio del primer encuentro, las piernas de los jugadores de Español seguramente también deben sufrir el desgaste de lo que fue la exigente serie (que se definió en el quinto juego) ante Parque Sur, con final para el infarto incluido.

La experiencia de Santángelo será fundamental para manejar los tiempos de descanso de cada jugador. Sólo tres integrantes del plantel superaron los 30 minutos de juego ante el Bataraz: Khapri Alston, Valentín Burgos y Francisco González.

En tanto que en Vicente López, también a las 21 y con Daniel Rodrigo, Maximiliano Piedrabuena y Sebastián Moncloba como árbitros, Deportivo Viedma intentará quedarse con una victoria ante Platense, tras la caída por 71-65 del primer duelo.

El equipo viedmense cayó el martes ante un rival que estuvo fino y controló el juego de punta a punta. Sobre el cierre, el Depo tuvo chances de dar el golpe, pero pagó caro el flojo arranque en el partido.

El de esta noche será el tercer encuentro del conjunto de la capital rionegrina en casa del Calamar un reducto en el que los de José Luis Pisani todavía no pudieron ganar. La única vez que jugaron allí, en la fase regular, la derrota fue 93-87.

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