Compartir

Cristian Maldonado sabrá hoy si el tribunal integrado por los jueces Miguel Gaimaro Pozzi, Carlos Mussi y Marcelo Gómez, lo declara culpable por el homicidio doblemente agravado de su expareja Yésica “Coco” Campos como pidió la fiscalía y la querella y, en consecuencia, lo condena a prisión perpetua o si resuelve absolverlo.

La sentencia se leerá a las 11 en el edificio de Tribunales de la calle John O´Connor al 20 de esta ciudad. Fabiana Córdoba, madre de Yésica, viajó hasta Bariloche para asistir a la audiencia, que marcará el final de una etapa. Aunque quedarán por delante las instancias de revisión de la sentencia hasta que quede firme. “Estoy ansiosa, con las mejores expectativas”, expresó ayer la madre.

El fiscal Martín Lozada y el abogado Nelson Vigueras, en representación de Córdoba, concluyeron que, a partir del relato de testigos, se probó en el juicio que los indicios convergentes y unívocos apuntan a Maldonado como el autor del homicidio, perpetrado en un contexto de violencia de género. Por eso la acusación es por el homicidio agravado por el vínculo y por femicidio.

Sin embargo, no hay testigos que hayan visto a Maldonado matar a Yésica. Y se desconoce cómo la asesinó. Lozada sostuvo que el acusado mató a Yésica, entre la noche del 28 y la madrugada del 29 de diciembre de 2014. Después, la enterró en un pozo no muy profundo, que cubrió con ramas, ubicado en el barrio Almafuerte en el sector Loma del Medio de El Bolsón.

Uno de los indicios que Lozada valoró son los mensajes de texto que salieron después del 29 de diciembre de 2014 desde el celular de Yésica hacia el teléfono de su madre, donde le pedía que se quedara tranquila. Ocurre que Yésica había resuelto regresar, con su hija pequeña, a la casa de su mamá, en Río Colorado porque no había funcionado la convivencia con Maldonado, en El Bolsón. Córdoba le compró los pasajes y Yésica y la nena tenían que retornar el 29 de diciembre de 2014, pero nunca subieron al colectivo.

Los restos de la joven aparecieron el 8 de febrero de 2015 en un pozo, ubicado en un terreno que Maldonado conocía porque había hecho tareas de limpieza en un lote cercano. Para esa fecha, Maldonado se había ido con la nena a la ciudad de Córdoba.

En el juicio, Maldonado no declaró. El defensor oficial Marcos Cicciarelo alegó por la absolución. Advirtió que no se puede condenar a una persona a perpetua con indicios, sin pruebas objetivas.

Leer mas

Comentarios

comentarios