Compartir

Rebelde. Para Harris Dickinson el nieto de Getty era un joven idealista y esperanzado. Le toca interpretarlo en Trust.


FOX Premium Series está emitiendo –también a través de la app de FOX–, cada lunes a las 23 un capítulo de la serie Trust. Se trata de diez entregas de una hora –que comenzaron el 26 de marzo– en las que el afamado director Danny Boyle (Trainspotting, Slumdog Millionaire) realiza una reconstrucción ficcionalizada, creada por Simon Beaufoy, del secuestro de John Paul Getty III (1956-2011), en 1973 en Roma. El nieto del magnate del petróleo en Estados Unidos formaba parte de una estirpe estadounidense construida sobre millones de dólares, con excentricidades, tragedias y una saga de tres generaciones con el mismo nombre. En la serie, el patriarca Getty I es el célebre Donald Sutherland; Getty Jr. (II) es Michael Esper. Por su parte, Getty III es el joven actor Harris Dickinson, quien, a sus 21 años, interpreta al adolescente secuestrado cuando tenía 16 años, y brinda esta entrevista.

—¿Por qué te parece que la serie lleva ese título, traducible como “confianza”?

—Para mí, porque se vincula con temas de familia, de traición, de corazones rotos, y cómo el dinero y el poder pueden alterar lo que significa ser confiable.

—¿Qué aporta la serie a una historia que ya ha sido contada en novelas y en, por ejemplo, la película “All the money in the world”, dirigida por Ridley Scott?

—La serie brinda las perspectivas de cada uno de los miembros de la familia: el punto de vista de la madre, el padre, el secuestrado. Se puede empatizar con cada uno de ellos, entender más la versión de los hechos en esta historia vuelta a contar. Además, representa a la ’Ndrangheta en Italia [el grupo criminal con base en Calabria, similar a la Cosa Nostra]. Hay mucha precisión, para retratar a los miembros de la mafia.

—¿Qué emociones te generó el actuar un secuestro?

—Fue un secuestro muy público de una familia muy rica y poderosa, en la que aparentemente las cosas estaban muy bien. Cuando llevamos esto a la pantalla, pudimos ver cuán horrible fue todo. Pero no es [completamente] posible lograr la misma oscuridad, el mismo dramatismo, en el que John Paul Getty III estuvo inmerso. Yo soy solamente un actor contando una historia. No creo que sea posible que haya llegado cerca de semejante tipo de trauma, pero traté de empatizar con ello lo más posible. Lo que más me impactó fue cuán público fue el secuestro y cómo los medios especularon sobre él y lo convirtieron en un reality show. Era una familia muy famosa: John Paul Getty había sido declarado por la revista Forbes como el hombre más rico del mundo [pese a lo cual se negó a pagar el rescate de su nieto]. El secuestro era un titular que despertaba suposiciones. Todavía no se sabe muy bien qué pasó. Eso fue interesante y trágico. Si eres el nieto del hombre más rico del mundo, ¿cómo puedes vivir tu vida? No tienes que trabajar ni hacer nada por ti mismo. John Paul Getty III tenía 16 años, estaba viviendo en Roma solo y quizá tratando de alejarse del apellido Getty y, a la vez, intentando ser un Getty y usar esa ventaja. El personaje aparece como alguien esperanzado, idealista y rebelde.

“Sutherland me dijo que me divirtiera”

—¿Cómo ha sido trabajar con Danny Boyle?

—Danny Boyle es increíble. Yo era fanático de él, así que trabajar con él fue un sueño hecho realidad. En el set, tiene una energía vibrante, creativa y visceral, que sostiene durante todo el día y se vuelve contagiosa para todos a su alrededor. Así que cada uno no tiene otra opción que hacer su mejor trabajo, porque él está dando el 100%. Tiene muy en claro lo que quiere, y eso te ayuda, como actor, a confiar y a sentirte libre.

—¿Y ocupar el mismo set que Donald Sutherland?

—La primera vez que encontré a Donald Sutherland fue en una sala, durante los ensayos, en Londres. Obviamente, uno tiene ciertas ideas sobre Donald Sutherland, una leyenda muy poderosa sobre su inmensa presencia. Yo estaba un poco cohibido. Así que entré en la sala; él estaba sentado al final de una mesa en la otra punta, y yo caminé lentamente, fui directo y le dije: “Hola”. Entonces, él me dio el abrazo más bonito y me hizo sentir cómodo inmediatamente. Creo que él podía ver que yo era uno de esos actores tímidos y temblorosos. Me dijo que me divirtiera y que no me preocupara mucho.

—¿Cómo fue compartir con actores de diferentes edades y que tú fueras uno de los menores?

—En la serie hay actores muy diferentes, con estilos muy diferentes: gente que ha hecho teatro, gente que viene de la televisión, del cine, de varios campos. Con mis 21 años, he absorbido todo lo que tenía a mi alrededor, he tomado muchas experiencias, no solo para el arte sino también para la vida.

MáS NOTICIAS DE ESPECTACULOS

Analía Melgar



“Del secuestro hicieron un reality”
  • Email

Leer mas

Comentarios

comentarios