Compartir

Nicaragua vive horas de profunda tensión, con miles de personas que se volcaron a las calles contra el presidente Daniel Ortega y el bloqueo de rutas en ocho departamentos, incluida la capital. Anoche, las fuerzas armadas dejaron en claro que no van a reprimer y exhortaron a “detener la violencia” y se solidarizaron con las familias de los fallecidos en las recientes protestas, que según organismos activistas son más de 60 personas.

Ese era el panorama, a un día de cumplirse el plazo dado por la iglesia católica para que el gobierno cree las condiciones para iniciar un diálogo que luce esquivo.

En Managua, miles de personas se desplazaron a Masaya, 30 km al sur, que el sábado sufrió horas de “terror y zozobra” ante una feroz represión que dejó un muerto y 150 heridos, según la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

“No tenemos por qué reprimir” a la población que se manifiesta en las calles. “Creemos que el diálogo es la solución” para resolver la actual crisis, dijo ayer el portavoz del Ejército, coronel Manuel Guevara, sobre las generalizadas manifestaciones y bloqueos de ruta.

Un actor clave

El Ejército es un actor clave en la estabilidad del régimen de Ortega. Hasta ahora se especulaba en el país sobre la posición que mantendrían los militares frente a las manifestaciones que exigen el fin del régimen del exguerrillero sandinista, que en enero cumplió 11 años en el poder y enfrenta una crisis que lo ha puesto contra las cuerdas.

Los obispos demandaron el viernes a Ortega que previo al diálogo permita el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cesar la represión, retirar a grupos paramilitares y no obligar a empleados públicos a acudir a manifestaciones partidarias.

El exdiplomático y opositor Mauricio Díaz dijo que Ortega respondió con una carta “llena de ambigüedades donde no hay un compromiso de cumplir” con las demandas y por el contrario arreció la represión entre viernes y sábado.

El obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, miembro de la comisión que prepara el diálogo, escribió en Twitter que el secretario de la CIDH, ha dicho que no han recibido la anuencia del gobierno para venir a Nicaragua.

Las protestas, que iniciaron estudiantes el 18 de abril contra una reforma a la seguridad social y que se extendieron a otros sectores contra la represión y para exigir libertad y democracia, dejaban un saldo no oficial de 52 muertos.

Leer mas

Comentarios

comentarios