Compartir

Alejandra Barzabal no pudo hablar frente las cámaras. Acompañada de su marido, Guillermo Modesti, Alejandra se derrumbó en llanto mientras se sentaba en un banco sobre la vereda a media cuadra de la Municipalidad de la ciudad bonaerense de Junín frente a la plaza 25 de Mayo. Detrás de ella, cerca de 800 personas de acuerdo a cálculos de voces en el gobierno local comenzaron a aplaudir. Aplaudían en su apoyo, en solidaridad tras el brutal asesinato y violación de su hija Camila. Estaban con ella para reclamar justicia.

El crimen movilizó a la ciudad bonaerense. No solo participaron de la marcha vecinos de Camila del barrio Ricardo Rojas, una zona de ranchos y casas bajas a 10 cuadras del club Sarmiento.

Familias completas integraron la movilización, jóvenes y jubilados bajo la consigna del #NiUnaMenos.

Cientos de personas marcha por las calles de la ciudad de Junin reclamando justicia por el reciente asesinato de Camila Borda. (Fotos Adrian Escandar)

La marcha que comenzó en la Plaza 25 de Mayo y continuó por la calle Rivadavia tuvo un simbolismo especial: sus doce cuadras son un paseo tradicional para los juninenses.

Hubo gritos de repudio para José Carlos Varela, el albañil de 40 años detenido por el hecho. Mañana será indagado por el fiscal del caso, Sergio Terrón, que lo considera culpable más allá de cualquier duda: Varela presentaba heridas compatibles con maniobras defensivas y el cuerpo de la menor fue encontrado en la casa que ocupaba.

LEA MAS:

La extraña vida de Carlos Varela, el sospechoso de violar y matar a una nena de 11 años en Junín

Leer mas

Comentarios

comentarios