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Siete años atrás, cuando Elinborg tenía 17 y ganas de saber qué había en el mundo además de los volcanes, glaciares y termas de su tierra, llegó al Alto Valle a través de un programa de intercambio. Se alojó en la casa de una familia neuquina, cursó el quinto año en un colegio de la capital, compartió mateadas en tardes de sol en el río, asados en Roca los fines de semana, estudios, días de playa y nunca olvidó la calidez de aquella gente que le abrió las puertas de su casa y de su corazón. Después de 12 meses aquí, volvió a Islandia y pocos meses atrás partió a Noruega donde espera recibirse de enfermera veterinaria, con el plan de regresar a Reikiavik cada verano para reencontrarse con su novio y su familia.

Ultraconectada con Rusia 2018 y su país por las redes sociales, sigue de cerca todo lo que ocurre con su selección, que logró clasificar por primera a un Mundial pese a que sólo tiene 120 jugadores profesionales. Volverá de Oslo justo para disfrutar de la gran fiesta en la capital de Islandia, allí donde los chicos arman picados sobre lagos congelados.

¿Son tan fanáticos?

Desde que saben que Argentina e Islandia jugarán el 16 de junio en el estadio Spartak de Moscú, sus amigos le preguntan por su experiencia en la Patagonia. “Muchos quieren saber si es cierto que son tan apasionados por el fútbol. Les respondo que sí, claro! Seguro que ahora están muy entusiasmados, más que nosotros, pese a que también lo estamos y mucho. Sé que para la mayoría de ustedes, los argentinos, el fútbol no es sólo un deporte, es una forma de vida”.

Recuerdos

¿Qué le viene a la mente de su paso por el Alto Valle? “Calidez, sol, gente amable… mate! Podría escribir un ensayo completo sobre lo que recuerdo sobre Argentina, en especial sobre Neuquén y Roca. Me encanta el compañerismo del mate. Estaba segura de poder seguir bebiéndolo en casa, pero no es lo mismo: aprendí que lo principal del mate es compartirlo con otras personas. Amo eso! Extraño a mi familia de crianza, a mis amigos, los viajes dominicales a Roca para los asados… ¡No me hablen de los asados! Recuerdo lo deliciosos que eran y aún se me hace agua la boca. Recuerdo una fiesta a la que fuimos en Roca, creo que la de la Manzana: puestos en todas partes, buena comida, la noche era cálida y todos estaban felices. Pienso en la Argentina y en todos los buenos recuerdos y personas casi todos los días, tratando de revivirlo de alguna manera. Casi parece que fue un sueño después de todos estos años…”

Rumbo a Rusia

¿Cómo es la previa en Reikiavik, la capital de la isla de unos 350.000 habitantes en el Atlántico, situada entre el resto de Europa y Groenlandia? “Hay cuenta regresiva, promociones en los restaurantes, la sección deportiva de la tele apenas habla de otras cosas y parece que se está haciendo difícil conseguir vuelos a Moscú. No creo que nadie espere que ganemos, pero sería increíble si pudiéramos hacernos un nombre, ponernos en el mapa. Todo el mundo está emocionado de que seamos parte de esta historia por primera vez. Mi familia también me cuenta que la gente a la que normalmente no le interesan el fútbol y los fanáticos del deporte no hacen más que hablar de otra cosa. Hasta hace poco tiempo el más popular era el handbol, pero ahora todo cae a la sombra del fútbol”.

El rito de la Eurocopa

Elly, como toda Islandia, sueña con los goles de Gylfi Sigurdsson (Everton, Inglaterra) y que Aron Gunnarsson (Cardiff City, Gales) se recupere de sus lesiones. “Son nuestros principales jugadores”, dice. Aún resuenan los ecos de la canción que hinchas y futbolistas entonaban después de cada partido en la inolvidable Eurocopa 2016 en la que eliminaron a Inglaterra en octavos de final y perdieron con Francia en cuartos.

Cuenta la historia. “Es considerada como una especie de himno nacional no oficial. Es muy antigua, muy agridulce. El título es ‘Ég er komin heim’ que significa ‘Estoy en casa’. Es muy descriptiva del orgullo islandés”.

Jugar con Argentina

¿Y cómo ven a nuestra Selección? “No conozco a nadie que no admire a la Argentina, incluso sin mencionar a Messi. Puede que a él no se lo considere un dios como en tu país, pero está en la lista de los mejores. Pero no sólo lo valoramos como un excelente futbolista sino también como alguien realmente muy agradable. Estamos un poco intimidados por enfrentarnos a un equipo tan grande desde el principio, tememos su talento y el del resto del equipo, pero hemos hecho milagros antes y… ¡podríamos hacerlo de nuevo!”

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