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En libertad controlada quedaron Ricardo Fabricio Colman y Víctor Amuleo en el marco de un “robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo y por haberse producido en poblado y en banda”.

El hecho ocurrió el lunes 5 de este mes en el barrio Zatti de esta capital. A los pocos días del hecho se les dictó a ambos 20 días de prisión preventiva.

Cumplido ese plazo se realizó hoy martes una nueva audiencia en la que el fiscal Guillermo González Sacco pidió una prórroga por 60 días más de detención para ambos imputados, al estimar que en libertad entorpecerán la investigación a la que aún le restan pruebas por producir. Fundamentó también el temor tanto de víctima como de testigos para prestar declaración en esta causa que generará mayor resistencia con los imputados en libertad.

El juez de Garantías, Adrián Dvorzak, no hizo lugar a la solicitud del fiscal y coincidió con lo planteado por las defensas, descartando peligro de entorpecimiento del proceso.

Dispuso pulseras electrónicas para cada uno con horarios para que puedan trabajar y la prohibición de acercamiento a víctima y testigo a una distancia no menor de 400 metros por el término de 30 días.

El magistrado descartó que la causa se caiga por la libertad de los imputados, en respuesta a lo planteado por el fiscal en el sentido de correr ese riesgo con los imputados en la calle.

El fiscal agregó que en la primera audiencia en la que fueron presentados los cargos cargos los dos imputados mintieron. Coincidieron en señalar que fueron a esa vivienda de la calle Estomba del barrio Zatti a comprar droga y que no se conocían “pero estuvieron adentro porque en el interior de la casa fue encontrada un rastro de la zapatilla de Amuleo que declaró que pasó por la puerta y se fue, mientras que Colman negó haber tenido el revólver y, sin embargo, fue detectada una huella suya en el arma encontrada en las inmediaciones del robo. Se pusieron de acuerdo para entorpecer la investigación y si hoy quedan en libertad esta causa quedará herida de muerte por el miedo que tienen de los testigos” con el riesgo de pasar al archivo.

Pidió prórroga ante las medidas pendientes que aún no se concretaron y que se ponen en riesgo con la libertad de los detenidos.

Cirilo Bustamante en representación de Colman no coincidió con el pedido del fiscal sino que se pronunció por la libertad de su defendido bajo control a través de una pulsera electrónica o detención domiciliaria.

En este sentido Gonzalez Sacco recordó que al momento del hecho que es motivo de investigación, este imputado tenía la pulsera electrónica por su procesamiento en la causa del incendio intencional en el edificio sede del Superior Tribunal de Justicia ocurrido hace unos años.

Sobre lo señalado en relación al temor a los imputados de la víctima y testigos, Bustamante sostuvo que no está fundado en ningún tipo de acción concreta como un mensaje, por ejemplo.

Respecto de las mentiras en la declaración de su defendido planteadas por el fiscal, el defensor indicó que el imputado no está obligado a decir la verdad, mientras que sobre la prórroga de la preventiva consideró que “si el sistema de investigación es ineficiente no puede caer el peso en la espalda del imputado”.

Trajo a la audiencia la declaración de un testigo que declaró en su estudio y que aseguró que “todos saben que el chapa vende droga y sino te conoce te saca cagando a tiros”. En este sentido Bustamante puso en duda que la víctima “ahora tenga miedo” al enfatizar que “la prisión preventiva no es una sanción penal por adelantado”.

En tanto, Damián Torres en representación de Amuleo aclaró que el sentido de la preventiva “no se aplica por si se es o no culpable como en un juicio sino por si hay riesgo procesal en relación a un entorpecimiento de la investigación o peligro de fuga”. Planteó dudas respecto de las pruebas incorporadas y sostuvo que lo fundamentado por el fiscal careció de planteo jurídico, entre otros conceptos.

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