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1. La costa del Limay y los parques. Neuquén capital tiene espacios recreativos con infraestructura para pasar una tarde alejados de la zona céntrica. Uno de los que se destacan es el Paseo de la Costa, que se encuentra sobre el Limay en la Isla 132. El área recibe visitantes no sólo durante el veranos sino todo el año. Tiene amplios espacios verdes y locales gastronómicos. Un lugar propicio para salir a caminar o andar en bicicleta, y otorga un marco ideal para compartir una mateada con el paisaje ribereño. Siguiendo la costa del río se pueden visitar los balnearios Río Grande, Albino Cotro, Sandra Canale y Valentina Sur. Todos cuentan con mesas, bancos y parrillas. Si lo que se busca es disfrutar de un gran espacio verde, se puede pasar una tarde en el Parque Central, Parque del Este y Parque Norte. Este último es muy concurrido por los que practican senderismo, porque sus circuitos invitan a caminar o salir a correr.

2. Los lagos Mari Menuco y Los Barreales. A una hora de viaje desde la capital neuquina por Ruta Provincial 7 y luego por la 51, se llega hasta uno de los lagos artificiales más lindos de la zona: el Mari Menuco. Sus costas ofrecen una alternativa para pasar una jornada agradable. Es recomendable llevar todo el equipo de camping si se decide pasar el día. También llevar protección solar, porque son escasas las áreas con sombra. Es un lugar elegido, entre otras cosas, por los que gustan de las actividades acuáticas. Muy cerca se encuentra otra opción muy recomendada: el lago Los Barreales. Ambos embalses artificiales, originados por el Complejo Hidroeléctrico Cerros Colorados, son espacios ideales para pasar un día de descanso y de recreación en contacto con la naturaleza, en un territorio virgen a escasos kilómetros de la capital provincial. Cada vez son más los visitantes que llegan atraídos por sus encantos.

3. Un paseo por el arte. Sobre calle Mitre y Santa Cruz, en la capital neuquina, se encuentra uno de los puntos culturales más importantes de la ciudad: el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA). Posee una de las colecciones nacionales de mayor relevancia en el país, integrada por obras de los precursores, la generación del 80, el grupo de París y las vanguardias. Además de la exposición permanente se realizan diversas actividades culturales: los sábados a las 19, el ciclo de cine proyecta películas clásicas y contemporáneas, organizado con embajadas y las colectividades de la región; los domingos se puede disfrutar del ciclo de conciertos con músicos regionales y nacionales a las 20, ambas en el auditorio del museo. El ingreso y todas las actividades son libres y gratuitas. Está abierto los sábados de 9:30 a 14 y 17 a 21, y los domingos y feriados 17 a 21.

4. El Limay desde adentro. Hay múltiples opciones para recorrer el río. Una de ellas la ofrece Quatro Vientos, con travesías en kayaks para las que no se necesita contar con experiencia previa. El paseo guiado incluye paradas por miradores, charlas informativas y floating. Se puede recorrer el tramo desde Arroyito hasta China Muerta o partir desde China Muerta hacia Neuquén. Tiene un valor promedio de $ 500 por persona. Las salidas son sábados y domingos a las 15 y se pueden organizar en otros momentos si se arman grupos. Otra manera de recorrer las aguas es navegar en balsas inflables desde el Paseo de la Costa hacia la Isla Jordán, en Cipolletti, donde se puede conocer la confluencia de los ríos Limay y Neuquén, que originan el Negro. El servicio lo ofrece Sendas Patagónicas y cuenta con guía, refrigerio y regreso a Neuquén. Todo a $ 750 por persona. Otra de sus propuestas es una excursión de dos horas a la Isla Chica o a la Isla de la Gobernación, con caminatas y observación de aves, a $ 290.

5. El valle de los dinosaurios. A 80 kilómetros de Neuquén capital, se encuentra la localidad de Villa El Chocón. Allí se puede visitar la represa hidroeléctrica y el embalse Ezequiel Ramos Mexía. La ciudad invita a realizar una visita al pasado en el Museo Municipal Paleontológico Ernesto Bachmann, que expone entre sus hallazgos al Giganotosaurus Carolinii. También recorrer el sector de huellas de la localidad, donde hay ignitas de animales prehistóricos carnívoros y herbívoros que dejaron marca de su paso por la Tierra hace millones de años. Otra de las atracciones es el Cañadón Escondido, con 80 km de extensión y una profundidad de 80 metros. Y, si el visitante cuenta con una embarcación, puede adentrarse en el lago y conocer de cerca unas inmensas formaciones rocosas que emergen del lago llamadas Los Gigantes. También es paseo obligado el casco histórico, donde se encuentra la Iglesia Nuestra Señora de El Chocón.

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