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Hombres que pasan el trapo al piso o cuidan a sus hijos, pinturas que proponen dejar el rosa y el celeste como colores unívocos para nena o nene, son algunas publicidades que surgieron en un rubro que, según sus hacedores y a más de dos años de #NiUnaMenos, "todavía atrasa años" y no refleja el rol actual de la mujer.
Veinte años atrás, una publicidad de pañales mostraba un matrimonio que se despertaba al escuchar el llanto de su bebé: "Tu hijo", disparaba el varón, a lo que ella respondía: "nuestro hijo" para agregar "anoche me levanté yo"; a partir de ahí se dispara en clave de humor una serie de competencia entre ellos para decidir quién iba (desde el clásico piedra-papel o tijera, hasta penales, pasando por el scrabel y el T.E.G).
El comercial, aunque elogiado en su momento y aún hoy, era una excepción al discurso que naturalizaba que el cuidado de un bebé es una tarea exclusiva de la madre.
"Lo que buscamos fue reflejar con humor una situación cotidiana e incluir a los padres en el cuidado. Sin embargo, veinte años después de aquellos comerciales, hoy los mensajes son más conservadores con mamás modelos y bebés rozagantes", indicó a Télam el publicista argentino Gabriel Vázquez, uno de los creativos de aquella campaña.
En los dos últimos años algunas marcas comenzaron a romper con la mirada sexista: Lysoform muestra a un varón pasando un trapo de piso de su limpiador. Arredo hace la campaña "Más días para cuidar" que pide ampliar la licencia por paternidad.

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