Compartir

Hace varios años que Villa La Angostura se convirtió en uno de los principales puntos turísticos no sólo de la región sino también del país. Sus paisajes, su gastronomía, la tranquilidad que se respira desde el momento en que se pone un pie en la ciudad son algunos de los puntos claves que invitan a la gente no sólo de Argentina sino de todo el mundo a darse una vuelta.

Claro que ya no quedan dudas sobre la belleza de la localidad y sus atractivos. Muchos de ellos son bien conocidos ya sea por fotos o porque se tuvo la posibilidad de disfrutar, aunque sea por un momento, de las bondades que ofrece.

Un paseo por el Bosque de Arrayanes, alguna visita al río Correntoso, las playas del Nahuel Huapi y el cerro Bayo son paradas prácticamente obligatorias e icónicas. Pero no son las únicas.

Hay innumerables excursiones, caminatas y salidas que vale la pena hacer y que le permiten al turista disfrutar de Villa La Angostura desde una perspectiva no habitual, completamente diferente.

Algunas excursiones brindan una conexión con la naturaleza muy particular que, además, permiten conocer aún más la rica historia de la ciudad cordillerana, con todos sus mitos incluidos, que la hacen mucho más apasionante y misteriosa.

Aquí te contamos tres de estos paseos increíbles.

Travesía en kayak

Tanto en verano como en invierno, turistas y locales pueden realizar navegar en kayak por las calmas superficies de los lagos.

“El agua tiene una atracción muy grande, venimos del agua y creo que eso hace que disfrutemos mucho cuando estamos en ella o tan cerca”, asegura Pablo Beheran, de Patagonia Infinita, guía del recorrido.

A ras del lago los paisajes se vuelven aún más encantadores. La sensación de flotar como un biguá dejan admirar la belleza del lugar de una manera única.

Las travesías pueden durar cuatro horas, un día completo o incluso se pueden realizar excursiones de varios días con pernocte en zonas agrestes. Si el clima acompaña, también se puede realizar snorkel para admirar la hermosura de los diferentes lagos de la región como muy pocos pueden hacerlo: desde adentro.

A caballo por el bosque

Otra forma de contemplar el marco natural es realizando alguna de las cabalgatas, que suelen durar de una hora y media a dos en un recorrido por el bosque hasta que, de la nada, se llega a
–por ejemplo– la desembocadura del río Bonito en el imponente Nahuel Huapi.

Durante el paseo se puede disfrutar en todo momento de la majestuosidad del lugar. Desde la conexión con el caballo, pasando por la vegetación autóctona y los paisajes soñados.

Excursión en catamarán

Como si todo eso fuera poco, salidas en catamarán también se convierten en viajes únicos donde se puede conocer la historia.

Un recorrido de dos horas bajo el mando del capitán Juan Scian desde puerto Bandurrias –a un par de kilómetros del puente carretero del río Correntoso– permite apreciar la estancia Incalco, que se hizo muy famosa por el mito urbano de que allí está la casa donde, se supone, vivió Adolf Hitler.

Luego se bordea el brazo norte del Nahuel Huapi, para acceder al brazo Rincón y llegar hasta el paraje Martínez, donde se asentó una de las primera familias que vivió en la Villa. El recorrido por el lugar está a cargo del guía de Parques Nacionales Juan Carlos Martínez. “Yo nací en este lugar. Hace quince años volví y decidí ser guía para explicar las bellezas de este bosque andino patagónico”, explicó. Es que, trekking incluido, no sólo se puede conocer un poco más de la historia del lugar sino también apreciar flora y fauna autóctonas.

Pero no termina aquí. Aún resta disfrutar de una picada embarcados, a metros del hotel Correntoso. Para el deleite.

Leer mas

Comentarios

comentarios