Compartir

El presidente Donald Trump apenas cumplió su primer año en la Casa Blanca pero ya prepara el terreno para su campaña de reelección en 2020, y para ello nombró a su exasesor digital Brad Parscale como jefe de estrategia electoral.

La campaña del mandatario estadounidense informó ayer en un comunicado que Parscale encabezará “la planeación por adelantado” hacia los comicios de 2020 y que la campaña también estará involucrada en las elecciones intermedias de 2019, que podrían darse en un contexto difícil para los republicanos.

Trump ha dejado pocas dudas de sus intenciones de reelegirse. Llenó los papeles para organizar su comité de reelección el mismo día que asumió en enero de 2017, encabezó su primer mitin el 18 de febrero de ese año en Florida y ha hablado públicamente sobre posibles rivales demócratas.

Parscale -un consultor digital cuya empresa está en Austin y aliado de Jared Kushner, yerno y asesor del presidente- dirigió las operaciones digitales de la campaña de Trump en 2016, que incluyó una sofisticada estrategia en redes sociales.

Anteriormente trabajó con la Trump Organization. Desde hace mucho tiempo, Parscale tiene lazos con la familia Trump. Desde 2011, Parscale ha hecho algunos trabajos de diseño web para la familia Trump, incluso para la empresa de bienes raíces del presidente y la organización de caridad de su hijo Eric Trump, antes de que Kushner lo contratara para la campaña.

Los dos hombres ayudaron a diseñar la estrategia digital del equipo en 2016 a la que muchos acreditan haber ayudado a Trump a impulsar su victoria.

Trabajando con Kushner, Parscale y Katie Walsh, entonces jefa de personal del Comité Nacional Republicano, sirvieron como jefes de campaña de facto, supervisando prácticamente todo el mensaje de campaña. En una entrevista el año pasado con el programa “60 Minutes” de la cadena CBS, Parscale describió cómo un equipo que creció a 100 personas creó de 50.000 a 60.000 anuncios en Facebook diariamente para llegar a diferentes nichos de simpatizantes de Trump y maximizar el apoyo y las donaciones en línea.

Parscal hizo de Facebook, la geolocalización y la selección de audiencias uno de los motores del sorprendente triunfo de Trump en 2016. “Habla a la gente por Twitter, pero ganó por Facebook”, señaló este experto.

Sin embargo, también generó polémica a raíz del controvertido esfuerzo para disminuir la participación electoral de las minorías demográficas (mayoritariamente demócratas), en una campaña que se apoyó también en Facebook y Twitter.

Leer mas

Comentarios

comentarios